Segunda Sesión
viernes 1 de septiembre
En este día nos volvimos a reunir en la Sala SUM como de costumbre, se nos dió pautas generales sobre lo que haríamos, después junto con nuestra asesora Pamela Oyola nos dirigimos al bus para ir a nuestro centro de trabajo. En esta ocasión nos dirigimos a la Sede de Pomalca, ya que ahí era donde realmente se necesitaba ayuda y donde había mucho trabajo por realizar por las condiciones en la que vivían los perritos y asimismo por la gran cantidad que eran.
Al llegar a la sede pudimos darnos cuenta rápidamente que las condiciones en las que vivían estos perritos no eran las mejores, por lo que personalmente decidí dar el ciento por ciento de mi. Al entrar los perritos hacían demasiada bulla, tanto así que no nos permitía conversar muy bien con la señorita Diana Gonzales que nos llevó al lugar, sin embargo se notaba claramente que esto ocurría debido a que los perritos estaban muy felices y emocionados por nuestra llegada.
Diana empezó a contarnos la historia de los perritos y el trabajo que se necesitaba que realizáramos en ese refugio, sin embargo no pudimos hacer mucho en esa ocasión, ya que previamente habían venido los voluntarios a limpiar las eses, darles su agua y comer a los perritos, por lo que decidimos jugar con ellos y sacarlos a pasear para que pudieran distraerse. Cuando los sacamos a pasear, estos salieron despavoridos como si no hubieran salido del refugio nunca, necesitamos usar fuerza para controlarlos; intentamos pasear al mayor numero de perritos posibles, aunque no lo conseguimos, sin embargo les hicimos pasar un momento demasiado lindo dandoles muchísimo amor. Finalmente regresamos a los perritos a sus cuartos, y hablamos con Diana para realizar una campaña para que financie la mejora del lugar en el que vivían los perritos, por lo que quedamos en que la próxima sesión nos daría alcancías y llaveritos para recaudar dinero.
reflexión: En esta sesión pude sensibilizarme mucho más que en la anterior sesión debido a las deplorables condiciones en la que vivían estos perritos, y nuevamente comprobé lo que pensaba, cuando haces algo con amor o realmente les demuestras cariño, ellos verdaderamente lo sienten y te devuelven ese afecto, para mi ese sentimiento de sentir que ellos realmente valoran lo que haces por ellos es indescriptible.
viernes 1 de septiembre
En este día nos volvimos a reunir en la Sala SUM como de costumbre, se nos dió pautas generales sobre lo que haríamos, después junto con nuestra asesora Pamela Oyola nos dirigimos al bus para ir a nuestro centro de trabajo. En esta ocasión nos dirigimos a la Sede de Pomalca, ya que ahí era donde realmente se necesitaba ayuda y donde había mucho trabajo por realizar por las condiciones en la que vivían los perritos y asimismo por la gran cantidad que eran.
Al llegar a la sede pudimos darnos cuenta rápidamente que las condiciones en las que vivían estos perritos no eran las mejores, por lo que personalmente decidí dar el ciento por ciento de mi. Al entrar los perritos hacían demasiada bulla, tanto así que no nos permitía conversar muy bien con la señorita Diana Gonzales que nos llevó al lugar, sin embargo se notaba claramente que esto ocurría debido a que los perritos estaban muy felices y emocionados por nuestra llegada.
Diana empezó a contarnos la historia de los perritos y el trabajo que se necesitaba que realizáramos en ese refugio, sin embargo no pudimos hacer mucho en esa ocasión, ya que previamente habían venido los voluntarios a limpiar las eses, darles su agua y comer a los perritos, por lo que decidimos jugar con ellos y sacarlos a pasear para que pudieran distraerse. Cuando los sacamos a pasear, estos salieron despavoridos como si no hubieran salido del refugio nunca, necesitamos usar fuerza para controlarlos; intentamos pasear al mayor numero de perritos posibles, aunque no lo conseguimos, sin embargo les hicimos pasar un momento demasiado lindo dandoles muchísimo amor. Finalmente regresamos a los perritos a sus cuartos, y hablamos con Diana para realizar una campaña para que financie la mejora del lugar en el que vivían los perritos, por lo que quedamos en que la próxima sesión nos daría alcancías y llaveritos para recaudar dinero.
reflexión: En esta sesión pude sensibilizarme mucho más que en la anterior sesión debido a las deplorables condiciones en la que vivían estos perritos, y nuevamente comprobé lo que pensaba, cuando haces algo con amor o realmente les demuestras cariño, ellos verdaderamente lo sienten y te devuelven ese afecto, para mi ese sentimiento de sentir que ellos realmente valoran lo que haces por ellos es indescriptible.




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